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  I.   Tierras y lugares de la ruta de Don Quijote
  II.  La ruta de Don Quijote, desde su pueblo a los Batanes
  III. La ruta de Don Quijote de los Batanes a Solana y regreso
  IV.  Tercera salida de Don Quijote
  V.   Viaje a la Ínsula Barataria
  VI.  El verdadero pueblo de Don Quijote: La Puebla de Almoradiel
  VII. Curiosidades
VII. CURIOSIDADES

Demostradas las treinta y cuatro razones antes dichas, se detallan a continuación, unas cuantas curiosidades o coincidencias, citadas por Cervantes, que confirman diversos pasajes, expuestos en este estudio.

Los pastores Grisóstomo, Ambrosio y Marcela eran de Consuegra. Están pastando sus rebaños, cuando los encuentra Don Quijote, en el término de Villarrubia, porque lo mismo que dijimos para Quintanar, en la condición decimotercera: «Tiene aprovechamiento e comunidad en todos los términos de la orden», en este caso, la de San Juan.

Consuegra es el pueblo de los Ambrosios y los Grisóstomos, aunque ahora hay muchos menos que antes, nos dice el Alcalde de Puerto Lápice, don Ambrosio Casanova, que es de Consuegra. Pasamos unos días en este pueblo en contacto con los pastores, con el Teniente Alcalde y con la Hermandad de Labradores. Vemos las listas electorales y Ebros-registro de hace muchos años. Los ancianos nos repiten que, cuando ellos eran jóvenes, había muchos más hombres que se llamaban así. Pronto se confían y responden amablemente. Todavía hay hoy un pastor Grisóstomos y dos Ambrosios. Cervantes tomó estos nombres de la realidad del lugar.

El Teniente Alcalde de Fuente el Fresno, don Abilio Izquierdo, nos habla de una fiesta que, desde tiempo inmemorial, se celebra todos los años en el pueblo y en la que se mantea a un ruñecón que llaman «El Judas». También se manteaba muchas veces, hasta hace pocos años, explican los ancianos, a los hijos jóvenes de los propietarios cuando aparecían por las fincas en tiempos de la recogida de la aceituna, y Ángel Meño, que trabaja en un bar de Madrid y es de este pueblo, nos dice que él ha visto mantear a varios, últimamente a un muchacho, hace veinte años. Cree que desde que vio éste, no se han repetido los manteamientos.

La venta de Juan Palomeque «El Zurdo», en la que mantean a Sancho, dista 8 kilómetros de Fuente el Fresno, que es el pueblo más próximo a ella, y es natural que tenga sus costumbres. Cervantes sigue tomando de la realidad sus. episodios.

En el Persiles, hay un personaje importante que va con el escuadrón de peregrinos a Quintanar, a ver a su familia que vive allí. Se llama Antonio de Villaseñor y su padre es hijodalgo del pueblo, Diego de Villaseñor. Esto ocurrió hacia 1612. Sigue Cervantes tomando datos auténticos del lugar.

También en el Persiles, hay un detalle, que por sí solo, hace pensar que el pueblo «de cuyo nombre no me acuerdo» es Puebla de Almoradiel (relaciones de Felipe II «hay en esta villa dos alcaldes ordinarios, el uno de hijosdalgo e otro de labradores ... » y es que uno de los alcaldes pregunta a un estudiante, para averiguar si ha estado en Argel, cuántos pozos de agua dulce hay en esta ciudad. La mayor preocupación de todos los alcaldes de Puebla de Almoradiel, fue siempre ésta de los pozos de agua dulce, pues hubo tiempos en los que la compraban en el pueblo de Quintanar de la Orden, como se ha dicho anteriormente.

El paje encuentra en el arroyo «cantidad de mujeres lavando» y no pueden lavar en otro sitio porque no hay agua.

Don Quijote y Sancho debieron de habitar el sudeste de su pueblo y quizás sus casas tuvieran puertas al campo, aunque algunas fachadas de ellas dieran a una calle. Eran vecinos y, «una noche se salieron del lugar sin que persona los viese». No es fácil cruzar de noche un pueblo español, con dos caballerías, sin que nadie se entere. Además, salieron hacia el sur, hacia el Campo de Montiel por el camino de Campo de Criptana, y habitando en el sudeste, es más fácil salir «sin que persona los viese». Esto tiene un tanto de suposición con alguna probabilidad, pero la mitad oeste del poblado queda eliminada como lugar de residencia de los protagonistas, porque dice El Quijote, en el capítulo LII de la primera parte, que «la gente estaba toda en la plaza, por mitad de la cual atravesó el carro de Don Quijote». La plaza estaba, y casi está todavía, en el centro del pueblo y el sublime loco y sus acompañantes entraron, sin duda por el oeste.

La palabra Almoradiel viene del latín «simoracus», que significa mejorana. La mejorana es una hierba congénere del orégano. Contiene un aceite esencial que se usa para hacer más digestibles los alimentos. La silvestre es el tomillo blanco o sarilla. No he encontrado esta hierba en el término de la Puebla de Almoradiel, ni en los términos de los pueblos que le rodean. Pero también la palabra Almuradiel significa pequeño murado, nombre híbrido, del latín mu- ratellum, diminutivo de muratum y del artículo árabe (al), según el profesor Asín Palacios, por lo que Almoradiel es una transformación de Almuradiel, dando a entender que estaba rodeado de un pequeño muro, no una muralla, que también tenían sus pueblos vecinos de El Toboso y Quintanar de la Orden.

Quienes no estén conformes con esta ruta de Don Quijote, deben pensar que, al no ser la verdadera, tienen que haberse dado unas cincuenta casualidades seguidas, que estén de acuerdo con lo que dice el texto de la inmortal obra, en el orden de las aventuras, tiempos, ambientes, circunstancias, costumbres y topografía.

Por tanto, el que siga el itinerario expuesto en esta investigación, podrá decir que ha visto, pisado y sentido la verdadera ruta de Don Quijote.

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